martes, 31 de julio de 2007

Honorables


El Diputado UDI Manuel Rojas (en el Congreso)


El Diputado DC Patricio Walker (en el Congreso)
Presidente de la Cámara de Diputados
Las imágenes no merecen mayores comentarios.

sábado, 28 de julio de 2007

¿Voto en el extranjero o voto de extranjeros?


Espero no ser el único en este país que está cansado de los calculillos políticos al momento de tomar decisiones importantes para chilito.

El 16 de mayo de este año fue rechazado por la Cámara de Diputados el proyecto de ley que pretendía dar a los chilenos residentes en el extranjero la posibilidad de sufragar en todas las elecciones populares de nuestro país, incluyendo los, a estas alturas, utópicos plebiscitos.

Las razones que dan los autores del proyecto del ley tienen que ver con seguir (somos tan originales) la tendencia de las democracias modernas, evitar la discriminación y fortalecer los vínculos identitarios de nuestro compatriotas que viven en otras tierras.

Sin duda alguna, gran parte de la inmensa cantidad de chilenos que actualmente viven fuera del país tuvo que emigrar por la fuerza, arrancando para salvar sus vidas o en busca de oportunidades que en la trágica década del 70 no existían en su tierra natal. Profunda herida que hasta el día de hoy genera divisiones, odios y rencores. Pero lamentablemente pocos aprendizajes internalizados.

Aclaremos un poco el panorama: la derecha política (ahora no les gusta que les digan derecha sino que "alianza") no tiene ni la más mínima intención de que los chilenos que hace décadas residen fuera de Chile puedan votar en nuestras elecciones. Las razones son claras: son votos que en su mayoría irían hacia la actual centro izquierda (socialismo renovado suelen llamarle). Por lo mismo y porque quiere perpetuarse en el poder a toda costa, la Concertación, al apoyar (y darle urgencia desde la Presidencia) el proyecto de ley, dice abrazar los ideales de la integración nacional a través de un pseudoprogresismo. Al final del día, a nadie le importa realmente lo que tiene que ver con la participación, sino que sólo importa el suma y resta de los votos.

Tratando de ir un poco más allá, creo que es importante decir lo siguiente: Miles de chilenos que viven en el extranjero recuerdan cada día su patria (pues en su mayoría mantienen lazos afectivos en ella), hacen empanadas y mote con huesillos para el 18 y bailan cueca con la pasión con la que algunos por acá bailan el koala. Y una realidad no menos importante es que estas personas echaron raíces en la tierra que los acogió y en ella tienen plenos derechos como ciudadanos. Por lo tanto, ¿será justo que el voto de una persona que hace su vida en el extranjero tenga el mismo valor que el de otra que vive, trabaja, paga impuestos y (lo más importante) se ve directamente afectada por las determinaciones que se tomen para Chile? ¿Debería, alguien que vive en Suecia, Alemania o Canadá; tener el mismo derecho de elegir al Alcalde de la comuna X, que un habitante de la comuna X?

A mi juicio hay casos especiales que se deberían considerar: muchos compatriotas están fuera del país de manera momentánea, ya sea por trabajo, estudio, etc. Otros, a pesar de vivir hace décadas en el exterior, viajan a nuestro país con diversas frecuencias. Para estos chilenos se podría haber establecido, por ejemplo, un mínimo de estadías en nuestro país en determinado espacio de tiempo. Algo de esto se esbozó en la discusión parlamentaria, pero la idea no llegó a buen puerto.

Y, finalmente, los cálculos políticos pesaron más que la cordura y las ideas claras. Lo que para muchos chilenos resulta ser una materia de suma importancia, fue ensuciado por los intereses político-partidistas. Así, no llegaremos muy lejos.

miércoles, 25 de julio de 2007

El invierno nos desnuda



Mientras veo noticias en la televesión puedo darme cuenta que mucha gente lo pasa genial en el invierno. Farellones, La Parva, El Colorado y Chillán son los destinos preferidos para quienes pueden disfrutar de la nieve y "soportar" el frío para divertirse. Ante las bajísimas temperaturas de las últimas semanas, quienes se encuentran en las alturas agradecen que el termómetro esté bajo cero, sonríen, se tiran bolitas de nieve e incluso le ponen bufandas y gorros a sus monos con nariz de zanahoria. "Genial, genial, ojalá que se mantenga así pa' poder disfrutar de la nieve y pasarlo bien esta semana" responde una joven con antiparras cuando se le consulta su impresión sobre las heladas y la onda polar. Inclusive otras personas de esos lugares exigen que la autoridad oiga sus exigencias y reparen prontamente el camino hacia Farellones.

Del otro lado, cientos de indigentes (hombrecitos, vagos, pobreza dura, son los apelativos que algunos suelen ocupar) hacen fila en espacios públicos en dónde se los recibe para poder pasar la noche sin morir congelados. Para ellos las bajas temperaturas son un martirio, ya que los cartones y los plásticos no tienen las mismas propiedades protectoras que ciertas parcas Columbia o North Face. Otros simplemente pasan la noche en la calle y mueren sin que nadie se entere (porque no importa si las cámaras de televisión llegan a su lecho de muerte, pues minutos después ya nadie los recordará). A casi nadie le importa lo que ellos digan ni las exigencias que puedan hacer a las autoridades. Inclusive generan rechazo y a los niños se les enseña desde pequeños a no acercarse a los "hombres vagos".

Así, el invierno nos muestra que en nuestro país hay mundos totalmente opuestos. Dudo que seamos una nación pues nos sorprendería descubrir las diferencias que existen entre los modos de vida (y de hecho la vida misma) que llevan unos u otros dentro de nuestra larga y angosta faja de tierra. Por eso no puedo disfrutar de la lluvia que golpea en mi ventana cuando me acuesto abrigado y bajo techo.

martes, 10 de julio de 2007

Publicidad con niños



Puede que sea una subjetividad, pero, de un tiempo a esta parte, he visto que los niños son cada vez más utilizados para realizar campañas publicitarias. El uso de la imágen infantil en avisos comerciales (más bien los efectos emocionales que ella provoca) no es algo nuevo y viene quizás desde el mismo origen de éste método de persuación. Banco Nova, Telefónica, Omo, entre otras, son las empresas que últimamente colocan a pequeños ofreciendo sus productos.
Un congresista chileno diría: Legislemos sobre el tema!!!!, pero creo que no se trate de eso. Se trata de lo que como sociedad queremos para los niños de nuestro país y de cierta ética que sabemos las leyes no norman. Lo más seguro es que para ellos esto sea un simple juego. Decir un par de palabritas frente a unas cámaras (que si se fijan tienen siempre ese carácter un tanto subversivo-relfexivo, con el que a algunas mamás les darían ganas de comércelos a besos) parece inofensivo y hasta entretenido. De ser así, el objetivo parece cumplido: que por medio de la sensibilización y de un argumento emocional, las personas se decidan por una marca de un producto o servicio en vez de otra. ¿Simple no?

¿Pero que pasa, me pregunto yo, cuando un niño que pasea de la mano de su padre por los centros comerciales y ve algún "chiche" o un juguete que le gusta? Ya no es novedad que la primera palabra que suelta de sus labios en esos momentos es ¡CÓMPRAMELO! (quizás habría que investigar en que posición se encuentra entre las primeros balbuceos de un pequeñín). Los que no acceden a meterse la mano al bolsillo articulan argumentos diciendo que no se puede, que ya compraron algo recién y otros pocos, que no todo lo que se quiere y guste se puede comprar. Y me falta un argumento que la verdad ya no es tan válido como lo era antes. "Hijo, es que no tengo plata para comprate eso." Responderá el niño(a): "pero papi, anda al Banco Nova po!!!" ¿Cómo explicarle que lo que le dice otro niño a través de la televisión no es tan así? Con una pataleta pública en ciernes la explicación se vuelve mucho más compleja aún.

¿Qué será más problemático y contratio a la ética? (si es que podemos pedirle un poco de ética a la publicidad) ¿Qué se use a los niños para así sensibilizar a los padres e incitarlos a consumir, llegando a incluso relacionar el acceso a ciertos productos y servicios con el desarrollo y la felicidad de sus hijos? ¿Que el uso de los menores tenga como objetivo internalizar en sus pares que ven la campaña publicitaria una lógica de consumo inmediato junto con sus ramificaciones?

Campañas publicitarias del Banco Nova: http://www.banconova.cl/corporativos/spot_act.html

martes, 3 de julio de 2007

Los moais, Lan y el turismo


Debo decirlo, no aguanto más: me tiene cuadrado la difusión de la votación para que los moais de Isla de Pascua sean considerados una de las 7 Nuevas Maravillas de mundo.

Primero, porque como un chileno común y corriente (no es mala leche ni nada de eso) no siento tipo alguno de conexión emocional con la isla, más allá de admiración por su geografía y sus moais. Nunca he tenido la oportunidad de visitarla y más allá de lo que salía en los libros de historia del colegio y de cierta telenovela que caricaturizó a los isleños, creo que como continentales no tenemos (quizás no se nos ha fomentado oportunamente o simplemente somos muy apáticos) mayor relación con la historia, la gente y la cultura de Isla de Pascua. Somos parte del mismo territorio, pero tengo serias dudas de que seamos parte de una misma nación.

Segundo, porque la parafernalia armada por el gobierno y los medios de comunicación no responde ni en un 1% a realzar el valor patrimonial, cultural e histórico de los particulares moais, sino que simplemente responde a una lógica mercantilista. A parte de persuadirnos por todos lados de que votemos por los moais a como de lugar, ¿alguien se ha dado el tiempo de explicarnos por qué deberiamos hacerlo? La respuesta es simple: Turismo. Y el turismo que trae: muchas lucas, que (esperamos) ojalá beneficen en algo a los anfitriones. Del acervo cultural y la integración territorial, nada se oye. De hecho poco importa que más nacionales tengan posibilidades de conocer las maravillas de la isla. La campaña está enfocada a que lleguen extranjeros, no chilenos.

También pareciera ser que a través de "nuestra" colaboración con la votación, los continentales queremos pagar nuestras culpas por haber tenido a este territorio, donde también viven chilenos, tan abandonado durante tanto tiempo. De los arrepentidos es el reino de los cielos, pero si no hubiese surgido esta iniciativa internacional (del suizo Bernard Weber), ¿habriamos pagado esa deuda con el territorio insular?
Y finalmente, con un altruismo inusitado la liena aérea Lan también ha puesto de su parte para fomentar la votación. Usando su imagen corporativa comparte con el gobierno spots en donde se nos dice que votemos "para fomentar el turismo en la isla". Me pregunto yo a través de qué medio de transporte llegan los turistas a Rapa Nui.